martes, 17 de enero de 2017

2. ECOLOGÍA EMOCIONAL: EN BUSCA DE LA FAMILIA AFECTIVA

Mi capital emocional o mejor dicho: ¿Cómo, dónde y con quién quiero invertir mi capital emocional? Eres lo que sientes.

Nuestra familia real se halla dónde están nuestros amores y es ahí donde es inteligente invertir nuestro capital emocional. A veces hay que viajar muy lejos para llegar a casa y encontrar esa "energía amorosa". Quizás las elecciones afectivas más importantes que hacemos son la pareja y los amigos.

Tengo derecho de abandonar un contexto familiar que impide mi equilibrio emocional y el desarrollo de mis potencialidades. Buscar relaciones emocionalmente más ecológicas favoreciendo mi crecimiento personal. Hay que activar mi inteligencia creadora y aumentar la red de afectos.

Este texto está inspirado de un artículo de la revista de Jorge Bucay, cuya lectura recomiendo a todo el mundo que necesite sanar emocionalmente. 


1. LOS PADRES

Mayte / Santa Teresa

Hay hijos que nacen muertos, otros viven cómo si estuvieran muertos toda su vida. Mi madre forma parte del segundo grupo. Su madre Dolores -es hija de los dolores metafóricamente, hay que tener cuidado con los nombres que ponemos en la familia- tuvo varios abortos hasta que llegó mamá. Tres bebés después y un hijo que murió al cumplir un año, Mayte rompió la maldición. Quizás por eso para mi madre, la familia es igual a sacrificio y eso no va conmigo...

Michel / San Miguel 

Hijo y nieto de peluqueros decidió romper la tradición familiar y trabajar toda su vida de camarero, sirviendo a lo demás -quizás su Luna en Virgo le exigía ser útil de día y de noche-. Mi padre no era un hombre de negocios pero nunca estaba en casa y cuando volvía de trabajar solo quería cenar y ver la televisión.

Cuando se jubiló sus sueños se hicieron realidad y disfrutaba sentado durante horas y horas frente al televisor viendo películas del oeste, por supuesto no había que molestarlo nunca. El claro ejemplo de padre ausente de cuerpo presente. En raras ocasiones se le escapaban historias o anécdotas de su infancia y juventud que siempre había querido conocer pero nunca hablaba conmigo, era con la gente de afuera con quién sonreía. Muchas veces las películas ya las había visto más de diez veces pero volvía a verlas cómo si fuera la primera vez...